¿Alguna vez han visto un monitor
de cardiograma? La primera vez que vi uno me pareció una maravilla, no solo
porque mostraba en una pantalla el ritmo de los latidos, sino porque sus líneas
reflejaban el ritmo de la vida: arriba y abajo, nunca en línea recta hasta que
sucede lo que ha de suceder.
14 de noviembre de 2019
268. La flaqueza
No miento al afirmar que en estos
tiempos en los que vivo hay una adoración (veneración) especial a una idea de
felicidad que rechaza cualquier muestra de debilidad. Se piensa que un “ya no
estés triste” es la solución ante un malestar del “otro”, pero en el fondo esa
expresión esconde un “me molesta/ incomoda tu malestar, no lo soporto, escóndelo”.
266. El comienzo
Hay personalidades que se
distinguen por su obstinación (en sentido positivo y negativo) y a cada fracaso
(¿a qué llamamos “fracaso”?) vuelven a intentar hasta que algo está hecho. Cada
caída, para ellos, implica volver a levantarse hasta lograr su objetivo. Ese
levantarse es un nuevo comienzo en cada ocasión.
265. La cortina
En este mundo atravesamos por
diferentes planos que se mueven entre lo externo, lo interno y los espectros de
indefinición. Sin embargo, la mayoría presenta una especie de barrera que
define los límites de cada uno (excepto lo que escapa en el espectro de
indefinición): la cortina.
3 de noviembre de 2019
264. El cisne
Hay un cuento infantil titulado
“El patito feo” de Hans Christian Andersen que Rebeca me leía por las noches,
cuando yo aún no tenía ni siquiera los diez años de edad. Pienso que su lectura
constante de esta historia tenía la intención de hacerme ver su esperanza por
convertirme en un hermoso cisne al cabo de los años.
263. El hueso
Cuando suceda lo que ha de
suceder, cuando suceda, habrá una verdad que nadie ni nada podrán evitar: este
cuerpo que late y se extingue a cada instante se volverá silencio. Por mí
hablarán los huesos que me sobrevivan, incluso si esta vida mía estuviera
destinada a la cremación.
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