Hay estados de la mente que aún
no somos capaces de entender ni asimilar. Eso que desconocemos, curiosamente,
nos genera temor, como si fuera una densa nube que nos envolviera y amenazara
con arrebatarnos la luz. Pocas veces pensamos en aquellas mentes que viven
dentro de esa nube, incapaces de ver la luz en la que habitamos.