La noche nos devuelve a un estado
primitivo del ser en el que es posible sentir miedo, angustia, terror, pánico
sobre aquello que representa y se oculta en la oscuridad que le acompaña. Lo
desconocido altera nuestra percepción cuando no se muestra a la luz de la
verdad, de ahí la constante búsqueda de iluminar la noche entera en las grandes
urbes, donde la vida parece concentrarse ahí donde habita la luz.
4 de enero de 2019
3 de enero de 2019
3. El silencio
La alarma del despertador ha
sonado a la cinco de la mañana. Durante dos horas permanecí en cama mirando al
techo, con el ansia de encontrar el silencio que me permitiera escuchar lo que
ocurre aquí dentro. Fueron dos horas de sonidos cotidianos: los vehículos en
marcha sobre el bulevar, el paso del tren a unos kilómetros de aquí, la brisa
matutina, los pepenadores que revolvían las bolsas de basura, las
notificaciones en el celular, incluso la fricción apenas perceptible entre las
cobijas que me cubrían.
2 de enero de 2019
2. El llamado
La primera piel se desvanece al
cabo de los días para dar paso a una nueva armadura que nos proteja del entorno
hostil al que nos traen al nacer. Tal vez por eso el llanto desde el primer
momento en que llegamos a este mundo y durante la mayor parte de esa infancia
imposible de recuperar.
1 de enero de 2019
1. El umbral
He ahogado los sueños en alcohol
el tiempo suficiente para convertirlos en pequeñas frustraciones del día a día.
No me arrepiento, no cuando la vida te curte con violencia y escribe tu nombre
sobre el agua. El autosabotaje tiene varios matices que a menudo son difíciles
de asimilar, en especial para quienes viven a la expectativa, con esperanza,
ilusionados, en espera de un mejor porvenir. El optimismo no forma parte de mí
porque se piensan los pasos en relación con el destino y no sobre la marcha, a
corto plazo. El primer paso puede ser el último si se va demasiado aprisa.
13 de julio de 2018
“Los hijos de Ana”
Corría el año 2011. Ya llevaba algunos años de
trabajar en medios de comunicación y surgía en mí el interés por adentrarme en
el reportaje. Mi inquietud me llevó a considerar el análisis de la pedofilia
desde las redes sociales y creé un perfil con una identidad falsa para
adentrarme en el tema. En dos años descubrí algunas conductas frecuentes
ligadas a ciertas tipologías y prácticas sexuales. Sin embargo, lo que nunca
esperé encontrar fueron testimonios de hombres que viven con anorexia. Esta es
mi experiencia con esas voces.
7 de abril de 2018
“Ese (frágil) intento de vivir”
Con el tiempo he llegado a odiar
este círculo vicioso de recuperación-recaída porque en cada ocasión esto se
torna más grave, más complicado, más difícil de superar y uno solo cae en
círculos infinitos hasta que decide “cortar”. El espectro de Ana reposa en un
estado que oscila entre la vigilia y el sueño. Actúa, pero con cautela. Temo el
momento en el que esa voz despierte y me envuelva en una bruma de la cual ya no
podré salir.
14 de marzo de 2018
“En la boca de la noche”
A veces uno se lleva grandes muestras de que confiar
en la gente a menudo te conduce a grandes decepciones. Algunos dirán que se
confió en las personas equivocadas. Quizás, aunque me resulta imposible pensar
en una vida de desconfianza. Para los hijos de Ana, la confianza se gana con el
tiempo, no es algo fortuito e inmediato. Sin embargo, una vez ganada esa
confianza, se exponen secretos de una vida íntima que, al momento de traicionar
esa confianza, amenazan una existencia marcada por el secretismo.
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